top of page

𝗦𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗲𝘀 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗺𝗼𝘀.

  • Writer: Helen Madera
    Helen Madera
  • Mar 20
  • 1 min read

A veces descuidamos esos pensamientos y emociones que permanecen en silencio dentro de nosotras. De pronto, nos encontramos tristes sin saber exactamente por qué. Nada pasó ese día, nada nos desanimó de forma evidente, y aun así algo duele por dentro.


No siempre se trata de algo grande o evidente. A veces es una insatisfacción interna, un pequeño desajuste del alma, una incomodidad difícil de nombrar. En teoría, tenemos todo lo que necesitamos… pero algo no se siente en calma.


Y no estamos solas en esto. A muchas nos pasa.


Cuando hacemos una pausa y respiramos con atención, casi siempre aparece una pista: algo desencadenó ese sentimiento. Puede ser una necesidad ignorada, un límite cruzado, un deseo postergado o una herida antigua que pide atención.


¿Qué podemos hacer?


Antes que nada, detenernos. Hacer una pausa sincera y preguntarnos con honestidad: 

¿Qué me pasa? 

¿Qué estoy sintiendo realmente? 


Escucharnos es un acto de cuidado.


Identificar qué área de nuestra vida necesita atención puede ser el primer paso. Luego, afrontar lo que sentimos con calma, dando pasos pequeños, sin exigencias desmedidas.


Y cuando no podemos solas, pedir ayuda también es fortaleza.


Volver a aquello que nos trae paz puede marcar la diferencia: la oración, la lectura, caminar, respirar, escribir o simplemente guardar silencio.


Cuidar la salud mental no es un lujo. Es una responsabilidad con nosotras mismas.


Con cariño, 

Helen


Bendiciones.






 
 
 

Comments


bottom of page